• VIAJES A DUBLIN, SEÑORIO DE IRLANDA

    Viajes a Dublin podemos hacer en cualquier momento pero siempre nos hacercaremosa una ciudad que lleva a sus espaldas muchos siglos de historia como capital de la Republica de Irlanda por este motivo viajar a Dublín es, de alguna forma, hacer un recorrido por la historia de este verde y hermoso país.

     

    La ciudad está situada en el centro de la costa este de Irlanda, en la desembocadura del río Liffey. Fueron los vikingos los primeros en viajar a está parte del mundo y decidieron hacer de esta ciudad una base militar y centro de comercio de esclavos. El estatus de capital viene desde la Edad Media asi es que en este viaje y solo con estos pocos datos, nos trasladamos a la historia de Dublín y por extensión de Irlanda. Nos vamos a encontrar con una ciudad que podemos perfectamente recorrer a pie. Su población ronda el millón de habitantes pero contando con las áreas colindantes, y si ese es el caso gozamos de un buen servicio publico. No obstante algunas zonas están un poco más alejadas del centro como son la catedral, el museo de Guinness y Phoneix Park. Este último es un parque muy hermoso para realizar un paseo tranquilo. Seria recomendable viajar en bus, en plan tour turístico porque, hay varias paradas en todo el centro donde puedes subir y está bien ya que puedes bajar y subir cuantas veces quieras durante el día, de esta forma se pueden visitar los monumentos y aprovechar mejor viajar recorriendo la ciudad. Una de las zonas más bonitas de Dublin es ST. Stephen Green, con el centro comercial del mismo nombre y también la calle Grafton que esta a continuación. En definitiva recomendaríamos pasear y disfrutar de sus edificios, bares pubs y cafeterías y llenarnos un poco del ambiente dublinés. No olvidemos que se calcula que los dublinenses beben del orden de 9800 pintas de cerveza solo entre la tarde del viernes y el mediodía del lunes y en este sentido recomendamos buscar el Temple Bar, un pub típico y muy conocido. Hay multitud de curiosidades que justifican viajar hasta la capital de Irlanda, por ejemplo recorrer el puente de O´Conell, único en el mundo que su anchura supera su longitud y que se construyó en 1863 pero que en sus y hasta 1801 que se hizo en madera, estaba hecho de cuerda y solo podía soportar el peso de un hombre y un burro. En definitiva viajar a esta ciudad nos puede llenar de tranquilidad y llenarnos del ambiente que ha hecho a esta pequeña pero cosmopolita capital, conocida en todo el mundo. Al comienzo de esta pequeña entradilla hablábamos de la fundación por los vikingos de esta urbe, pues terminamos con una curiosidad. El nombre Dubh Linn (estanque negro) no es en absoluto injustificado puesto que puede verse en el zoo de la ciudad y el estanque no es otro que el que se encuentra en el recinto de los pingüinos. No se lo piensen mucho para viajar a Dublín, merece la pena y además nos queda el resto de la hermosa Irlanda por recorrer

     

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